Con este patriotico nombre, que no se yo si le hara mucha gracia al amigo Joan Navarro,je,je, otra de las colecciones de Gago sobre la que existen en la red dos magnificos ensayos: el primero a cargo de Agustin Riera en Tebeosfera y otro de no menos calidad por Ricardo Vigueras en el blog Tras las turquesas cortinas.
viernes, 18 de junio de 2010
martes, 15 de junio de 2010
viernes, 11 de junio de 2010
Los estudios de Manuel López
Manuel López es un aficionado a los tebeos de los de toda la vida. Dueño de una ágil pluma que aprovecha para trasmitir a quienes lo leen de manera amena y didáctica el vasto conocimiento que atesora en torno al mundo de la historieta española. Mediante sus acertados artículos nos adentramos en el mundo de fantasia enviñetada de su niñez. A mí personalmente me muestra a muchos autores y colecciones que por edad nunca conocí en mi infancia. Estos estudios constituyen una valiosa ayuda "arqueológica" para aquéllos que nos interesamos por los tebeos de otra época sin haberlos "vivido en directo". Pero el verdadero valor de estos estudios radica en el sello personal y subjetivo que imprime a cuanto escribe. Para conocer los aspectos formales de una colección están los catálogos o Tebeosfera. Para entender qué quiso transmitir cada autor, sus características y el verdadero valor de cada obra están los estudios de Manuel López.
Tenemos preparados varios artículos para irlos publicando en Voto a Bríos de manera paulatina. Los que hasta el momento han sido ya publicados son los siguientes (la lista se actualiza cada vez que se incorpora un nuevo trabajo):
Ayax el griego.
Montana
Ayax el griego.
Montana
El Capitán Misterio
El Defensor de la Cruz
Piel de Lobo
El Mosquetero azul
Los fotogramas de la memoria. El Guerrero del Antifaz.
El Guerrero del Antifaz o vigencia del mito
Mendoza Colt
El Sargento Virus
El Espíritu de la Selva
Yuki el Temerario
Gordillo
La reconquista, Don Talarico y El Guerrero del Antifaz
El Espadachin Enmascarado
Castor
El Halcón Trovador
El Capitan Valiente
El Hijo de las Galeras
El Cruzado Negro
El Duque Negro
El As de Espadas
El Capitán España
Cucufato Pi o el erotismo frustrado
Guillermo Cifré, autor del Reporter Tribulete
Pulgarcito
Conti. El loco Carioco.
Conti. El loco Carioco 2
Huracán. López Blanco.
Nené Estivill
Nené Estivill 2
Diego Valor 1
Diego Valor 2
Diego Valor 3
Mary Noticias 1
Mary Noticias 2
Mary Noticias 3
Semanario La Risa. Primera parte. Segunda parte.
domingo, 6 de junio de 2010
miércoles, 2 de junio de 2010
Exposición de Pintura al Oleo de D. Antonio Ortiz en Baños de la Encina
Cuadros al oleo de Baños y portadas de tebeos o cuentos Años 50 / 70
En el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Baños de la Encina, en los siguientes horarios:
De Lunes a Jueves:
Mañanas: de 11 a 13 horas
Tardes: de 21 a 22 horas
De Viernes a Domingo:
Mañanas de 11 a 13 horas
Tardes de 20 a 22,30 horas
En el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Baños de la Encina, en los siguientes horarios:
De Lunes a Jueves:
Mañanas: de 11 a 13 horas
Tardes: de 21 a 22 horas
De Viernes a Domingo:
Mañanas de 11 a 13 horas
Tardes de 20 a 22,30 horas
En la citada exposición podemos encontrar recreaciones de portadas de tebeos clásicos como ésta de muestra.
Para más información visitar el blog "Mis propias cosas"
martes, 1 de junio de 2010
El Guerrero del Antifaz, por Juanan Rodríguez
Dibujo procedente de El Rincón de Ninguno, blog repleto de reseñas sobre cómics y homenajes como éste que nos ocupa.
martes, 25 de mayo de 2010
la muerte de la Mujer Pirata
Artículo escrito por José Miguel Domínguez Leal y procedente del blog "La memoria métrica".
Una de mis mayores aficiones de niño era la lectura de tebeos. En la época (años 70) existía la costumbre de cambiar tebeos ya leídos por otros nuevos que te ofrecían en las tiendas. Recuerdo que una de mis frases favoritas de entonces a mi madre cuando ésta iba al mercado era: "tráeme un tebeo". Mis tebeos ocupaban una alacena entera, y uno de los momentos más traumáticos de mi infancia fue cuando mi madre me dijo que había que vaciar la alacena, pues nos mudábamos de piso, y no había sitio para tantos tebeos (no era verdad, pero mi madre era una de esas personas que, por afán de limpieza, arramblan con todo de tiempo en tiempo). Me ví en el trance de hacer una selección de lo que había allí, para salvarlo en dos bolsas de plástico. Lo de Salomón o lo del juicio de los libros de caballerías en el Quijote me pareció un juego de niños: me despedí de los ahora tan valorados cómics-libro de la editorial Vértice, con sus aventuras en blanco y negro del Hombre Araña, el Hombre de Hierro (prefiero esas traducciones al uso de los originales Spiderman, Iron man, pues me dejan un regusto circense y, consecuentemente, melancólico, que me parece congruente con estas ficciones), Namor, Dan Defensor (Daredevil, ahí la censura resultaba un tanto estúpida), mis tebeos del Jabato, el Capitán Trueno, etc. Una de las pocas cosas que salvé fue mi colección desemparejada de El Guerrero del Antifaz.
Todavía me pregunto por qué lo hice. Era entonces muy popular la serie de Manuel Gago, reeditada en color por la Editorial Valenciana. Por ejemplo, en el colegio existía el juego del "hombre inmóvil", en el que tenías que quedarte totalmente quieto cuando alguien acaba de decir aquello de "El Guerrero del Antifaz, sin reír sin hablar, que se quede como está, cuando yo diga ya".
Yo fui también un niño precozmente "progre" (no quise hacer la Confirmación), y, al escuchar que el Guerrero era un tebeo franquista, dejé de comprarlo (de hecho, sigue siendo un cómic "maldito", ya definitivamente condenado por el llamado "multiculturalismo" en boga, y una de sus más estúpidas emanaciones: la Alianza de Civilizaciones). Esas tonterías no me duraron mucho, y me pudo el afán de seguir las aventuras del Enmascarado, y volví a comprarlo. Pero, entretanto, había perdido la oportunidad de adquirir gran cantidad de números, que sólo pude encontrar parcialmente (A veces tuve incluso sueños en los que adquiría nuevos ejemplares). Luego comencé a leer "alta literatura", y me olvidé de los tebeos, aunque ya no me desembaracé de los que había acumulado.
Hace algunos años descubrí una página dedicada a este personaje, http://garaje.ya.com/guerrero55/index.htm, creada por Mariano Bayona y Dolors Cabrera. Me sumergí en esta completísima página, con la oculta esperanza de saber lo que había sido de algunos de los personajes de la serie que aparecían o desaparecían en mis tebeos dispersos: los hermanos Kir, la Mujer Pirata, don Luis, el capitán Lorenzo, Fernando, Sarita... Puede parecer hasta ridículo, pero el descubrir que la Mujer Pirata (enemiga y enamorada del Guerrero) había sido asesinada por otros piratas me hundió momentáneamente en una profunda desazón y tristeza, como a quien revelan un doloroso secreto de familia que conmueve los cimientos de su identidad. Me sentí por unos instantes trasladado a un pasado inubicable, en el que sí hubiera podido encajar y cobrar sentido esa revelación; a un territorio perdido de la infancia donde quizás esa noticia hubiera operado algún cambio, no sé, o tenido algún sentido. Siempre estamos a vueltas con nuestra infancia, venía a decir Rilke, y ese Guerrero, con todos sus defectos y virtudes, está entreverado con mis recuerdos infantiles de una manera misteriosa. En los simplistas fondos de sus viñetas quizás me empeñaba en ver un horizonte de redención para mi cobardía y timidez, y un modelo de heroísmo con el que poder siquiera soñar.
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