viernes, 30 de septiembre de 2011

El esportón de Moncholi: Vuelve El Guerrero del Antifaz.


Plaza Monumental de Barcelona

Vaya por delante que no me gustan absolutamente nada los toros, pero que respeto a los que sí les gustan y estoy en contra de su prohibición (claramente por motivos políticos). Este es un viejo artículo que encontré hace varios años navegando por la red, que tenía guardado desde entonces y que viene como anillo al dedo en estos momentos, debido a la reciente clausura de la Plaza Monumental de Barcelona. Este viejo artículo (que no logro encontrar en su ubicación original para ofrecer el enlace) compara al torero José Tomás con El Guerrero del Antifaz en los dominios de Harum y Motamid. Como me hizo gracia en su momento, lo guardé y ahora lo ofrezco, sin ánimo de polémica, sino como una curiosidad más relacionada con el Guerrero del Antifaz.


El Esportón de Moncholi.

Vuelve el guerrero del antifaz.

Viernes, 02/03/2007 10:35 (CET)
MIGUEL ÁNGEL MONCHOLI




"¡Extra, extra, José Tomás vuelve! Extra, extra!". Los voceros no han dejado de airear la noticia durante toda la jornada. Feliz jornada, -y así me posiciono-. Esperanzadora jornada, - y así me defino-. Compleja decisión, -y así reflexiono.

José Tomás, "El Guerrero del Antifaz"


José Tomás reaparece, -la noticia, apuesto que tras adelantarla la ha dado en primicia Burladero.es-, y lo hace en Barcelona, y se decide a hacerlo de la mano de un no taurino. Tres claves distintas y una decisión verdadera.

Analicemos. La primera, José Tomás reaparece tras un largo periodo de meditación, en un momento de crisis en la Fiesta. Atacada por muchos. Defendida por Corrales. Vituperada por los "progres" y "narbonitas" descalzos, animalistas insensibles e ignorantes. Negada vergonzosamente con su silencio por los taurinos. Promocionada con orgullo y en volandas por los independientes y progresistas Sabina, Boadella, Urrutia, Senante, quienes nunca se han avergonzado de ser aficionados. Una decisión valiente.

La segunda, reaparece en Barcelona. En la plaza en la que la Fiesta de los toros está sufriendo el más feroz acoso nacionalista. El Guerrero del Antifaz, sin sus gafas oscuras de estos años, luchando contra el Ali ERCan. Una decisión generosa.

Alí ERCan

La tercera, de la mano de un no taurino. Nunca me lo dijo, pero lo sé. José Tomás se fue asqueado por los taurinos. Y vuelve de la mano de un loco romántico aficionado. Periodista y escritor. Salvador Boix. ¡Suerte, colega!

Me posicioné más arriba: estoy feliz y orgulloso por cómo ha vuelto. Para medirse en Barcelona frente a los que niegan la Fiesta, para defender la verdad de la Fiesta.

Me he definido: pues tengo la esperanza de que su vuelta sea para medirse con el toro de verdad, con las figuras de verdad, y en plazas de absoluta verdad.

Y por último, reflexiono: espero que sea la vuelta de quien se arrimaba, se quedaba quieto, tenía las ideas claras, se colocaba, se entregaba y arriesgaba. ¡En torero!
José Tomás

José Tomás se ha quitado la barba. El Guerrero se ha quitado el antifaz de sus gafas oscuras. Y en los dominios de Harum y Motamid tendrá que demostrarlo. Y yo, y usted, y todos, espero y deseo que poder disfrutarlo.


salida_hombros por burladero_es

domingo, 25 de septiembre de 2011

EL GUERRERO NARIFAZ

                       EL GUERRERO NARIFAZ

Con motivo de la celebración de las Terceras Jornadas de Cómic en Vélez-Málaga, se publicó este cuadernillo con una curiosa parodia del Guerrero del Antifaz. Se trata del Guerrero Narifaz, obra de Paco Aragón.
El cuadernillo consta de 12 páginas en blanco y negro y un tamaño DINA-4  que aquí os ofrecemos en su integridad.



















martes, 20 de septiembre de 2011

PUZZLE



Puzzle editado con motivo de la edición del sello de correos con la imagen del Guerrero del Antifaz. Lo que no terminamos de comprender es por qué se eligió una imagen del personaje no dibujada por Manuel Gago. Es una reciente adquisición para añadir  a mi lote filatélico del Guerrero del Antifaz.

lunes, 12 de septiembre de 2011

La fantasía infinita. Homenaje en facebook a José Sanchis Grau


A través del blog Gotham News nos enteremos de la página en facebook que Antonio Busquets le ha dedicado al recientemente fallecido José Sanchis Grau (autor de Pumby, el Soldadito Pepe y tantos otros. En la citada página, segun el autor, anuncia "la publicación de textos, fotos e imágenes que recorran su vida y su obra y novedades que sobre él traten, incluyendo futuras actividades en las que estamos trabajando actualmente".

Señalar que Antonio Busquets fue el comisario de la exposición "Pumby, la fantasía infinita" de la que mostramos algunas fotos incluidas en el libro homónimo editado con motivo del citado evento. También puede encontrarse una ficha del libro en Tebeosfera.





sábado, 10 de septiembre de 2011

El loco Carioco


Memorias de mi infancia
"El Loco Carioco"

El franquismo fueron dos ojos vigilantes, atentos a cualquier desajuste

Como señala Manuel Valero, siempre había alguien al lado que te vigilaba. Todos eran vigilados y en todos arraigaba esa turbia sensación de saberse escrutados. Se vigilaba en las Iglesias, en las escuelas, en las fábricas, El niño vigilaba, el cura vigilaba. En los cines se vigilaba… No faltaban ojos y oídos y lenguas ruinosas que barriesen la jornada laboral para informar luego que ni un sólo operario se había saltado el Fuero del Trabajo.
En los paseos, un traje de pana ambulante cruzado en bandolera por una cincha sobre la que iba prendida una chapa ovalada, vigilaba aburridamente que la vía pública fuera transitada conforme a los cánones de las buenas costumbres. A la llegada del tren hombres camuflados  husmeaban el trajín de viajeros, quienes suben, quienes bajan, y había policías a las puertas de los cines en lo que había los grandes besos, las grandes manipulaciones, en las últimas filas de los cines: pero podía aparecer el acomodador, enfocar la linterna y mostrar al señor que lo acompañaba: policía (en cada local solía haber una gente de servicio). 

Los españoles de esos años vivían en una sociedad en la que no se podían tomar demasiadas decisiones libremente, ya que eran la Iglesia y el Estado quienes determi-naban en nombre del pueblo. Eran tiempos de miseria y hambre para las clases populares mientras que los grupos dominantes volvieron a ser los que poseían riquezas. La dictadura franquista fue un régimen muy autoritario, en el que imperaba el inmovilismo y el conservadurismo. Un sistema que influía fuertemente en las relaciones sociales, relegando a las mujeres al papel tradicional.
En este estado de cosas el humor, la historieta de humor fue, durante años,  un dedo en el ojo del vigilante.
Uno de esos dedos en el ojo del vigilante fue, sin duda alguna, el de Carlos Conti, uno de los más sobresalientes colaboradores de la Revista Pulgarcito.
Las historietas de su más celebrado personaje, El loco Carioco, son o bien las de un hombre cuerdo en un mundo loco, u un hombre loco en un mundo loco. La locura y la irracionalidad están siempre presentes en sus historietas.

Muchas son las historietas que presentan el absurdo como forma de humor. Sin embargo, El Loco Carioco tal vez aparezca como el ejemplo más claro. El absurdo en las historietas de Conti se manifiesta por la caricaturización, lo grotesco y el irracionalismo de la situación de su personaje.
Conti fue un historietista inteligente que desmontó, a golpe de carcajada la irracionalidad que se vivía. La risa y la descripción del absurdo ayudaron a socavar muchos de los elementos de la cotidianidad de la posguerra
Sirvan estas líneas para llamar la atención sobre uno de los historietistas más interesantes de nuestra historieta. La obra de Carlos Conti contiene trabajos de valor que cualquier interesado en ese periodo sabrá apreciar, como expresión artística, como testimonio de cultura, aptitudes y comportamientos sociales de la época. Por desgracia la obra de este autor es de las menos reeditadas, debido al conservadurismo de los editores, que les lleva a repetir una y otra vez los clásicos de siempre o los autores de moda, relegando al olvido aportaciones tan imprescindibles como las de Conti.

Manuel López

En este enlace podemos acceder a otro trabajo sobre Conti que complementa al que acabamos de leer, también por Manuel López

domingo, 4 de septiembre de 2011

Exposición de tebeos de aventuras del siglo XX.


La exposición fue organizada por Félix del Campo Calabuig y tuvo lugar del 29 de Noviembre al 15 de Diciembre de 2001 en la Sala de Exposiciones de la Caja General de Ahorros de Granada.
Se editó un pequeño catálogo de 32 páginas más las cubiertas, utilizando a modo de presentación en la portada el almanaque para 1948 de El Pequeño Luchador de Manuel Gago.

lunes, 29 de agosto de 2011

Nené Estivill (3). Evocando el imaginario de la infancia


Evocando el imaginario de la infancia

Las circunstancias sociales de aquella España contribuyeron a la popularización de los tebeos. Nuestro país acababa de salir de una guerra que dejó maltrecha la sociedad civil. La pobreza fue realmente la única vencedora de la guerra, una pobreza que persiguió, si bien de manera desigual, a unos y a otros durante muchos años y que constituyó, al fin y al cabo, la mejor arma para mantener oprimida a la población. Los tebeos se convirtieron en un producto de masas. Debemos recordar que en aquella época sólo existía el cine, la radio y la prensa para pasar el rato, y los tebeos fueron recibidos como un maravilloso mundo de dibujos y colores, de fantasía y de humor, es decir, como un medio de evasión único, sólo comparable con el cine.
Cuando yo evoco lo que es el imaginario de mi infancia, las primeras imágenes que me vienen es el lugar que denominábamos El almacén de las peras, un descampado al que íbamos para jugar al fútbol, era un lugar de encuentro de la chiquillería del barrio que conseguía salir de sus calles y acercarse allí donde teníamos un lugar de esparcimiento. Quiero dejar claro que no tengo ninguna sensación de nostalgia de las duras formas y condiciones de vida que me tocaron vivir en los años de posguerra.
La escalera del Quicu fue otro de los puntos neurálgicos de mi infancia, allí nos reuníamos un grupo de amigos y allí pasábamos muchas tardes leyendo tebeos. Desde aquella época (han transcurrido más de cincuenta años) nunca me ha faltado un tebeo abierto a la lectura.
Como la memoria es corta, ya casi nadie se acuerda de que hace más de cincuenta años y de una forma continuada cientos de dibujantes, anónimos para el lector actual, llenaron con su trabajo cientos y cientos de páginas de historieta.
Hemos de seguir reivindicando a nuestros clásicos, un tema del que queda mucho por hablar, porque muchos de ellos, de los que aún viven, lo hacen en condiciones muy precarias.
   ¿Cómo reivindicarlos? Un articulito como éste de nada sirve. ¿Tal vez recuperando una parte de su obra, dedicándoles exposiciones y mesas redondas en salones y jornadas, investigando su trabajo en revistas especializadas?
Queda mucho por hacer, pero sólo si empezamos a andar recorreremos el camino. Con ellos nació (y también murió) una forma de crear historieta. Para muchos es un arte menor, poco más que un conjunto de dibujos ocasionalmente acompañados de un texto. Sin embargo, la historieta de los 40/60 no sólo es un reflejo de aquella realidad, una forma de manifestación que poseyó un lenguaje propio, también es una herramienta para entender aquella realidad.
 Cuando me decidí a escribir sobre Nené Estivill, ese era un autor del que quería hablar hace tiempo. Pienso que se adecua porque la idea es que este es un espacio onírico, un espacio de la memoria. La memoria es impalpable, intangible y pensamos que eso se adecuaba a la idea del espacio vacío. Incluso, ese espacio vacío es donde uno puede imaginar, recordar, recrear, se da más que como una idea material.
La personalidad de su trazo convirtió a este dibujante y humorista en uno de los creadores más originales del país.
Es mi sincero deseo, que estas personas que han dado su vida entera, quemándose las pestañas en un tablero de dibujo, para que muchas personas que tuvieron que vivir las desgracias de aquellos grises años en éste país no queden relegadas al más absoluto olvido.
Obras maestras de la historieta, iconos populares de generaciones anteriores hoy son en su mayor parte papel mojado a quienes la injusticia de la historia les ha pasado por alto. No existe un “depósito” de fácil alcance donde al menos se pueda acceder a ellos, el equivalente si acaso a un museo periodístico (al menos yo no lo conozco).
¿A quien le interesa hoy día investigar sobre nuestra historieta clásica? ¿A quien le interesa la vuelta a las viejas páginas repletas de acción o de humor? Es una pregunta difícil de responder, sobre todo si se tiene en cuenta que la memoria no esta de moda.
La estrechez  visión  del lector  y el editor de hoy no llega más allá del momento en que esos lectores empezaron a leer tebeos. Se ha olvidado que el medio no empezó con el lector de hoy, sino mucho antes, y que ya se habían explorado historias, conceptos, recursos y personajes a conciencia y a placer. La historieta ya no tiene historia porque ha olvidado a sus maestros.
Con Agamenón, Nené Estivill se destacó como uno de los autores más interesantes del aquél colectivo de autores que tomaban el relevo de la generación anterior, con unas inquietudes temáticas propias y un estilo mercadamente personal. Desde un perspectiva de exageración de los tópicos, su autor consigue una más que interesante historieta. Personajes de este porte ya  no existen: han sido fagocitados por la civilización. Tampoco existen las reglas de juego con que se movían estos personajes, que pueden ser tildados de ingenuos en un primer golpe de vista. Lo que si sobrevive en nuestra sociedad actual es el nivel de primitivismo de algunas reacciones. Las sociedades han evolucionado, los seres humanos no.
Las historietas de Nené Estivill son de lectura muy recomendable y permite abrirnos a las miras de unos tebeos aún próximos a nosotros pero con peculiaridades diferenciadoras al tebeo actual.

Manuel López