martes, 7 de octubre de 2008

Guerrero del Antifaz que estás en la gloria...


Reportaje Héroes de papel
El Centro Cultural de Caja España presenta una exposición en homenaje el dibujante Manuel Gago, en la que se muestran la mayoría de las creaciones del dibujante vallisoletano

Martes, 7 de Octubre de 2008
DIARIO DE LEÓN
M. Santos León

La niñez nos queda tan ya lejana como una primitiva con seis aciertos, pero los recuerdos de los años infantiles permanecen inalterables en nuestra memoria. El Guerrero del Antifaz marcó unos años importantes de mi existencia, desde que apenas fui capaz de juntar las letras en sílabas, hasta la espectacular aparición del Capitán Trueno. Durante años mi juego preferido en el recreo del colegio era el de perseguir a perversos sarracenos portando el abrigo sobre los hombros, sujeto al cuello por las mangas, con el rostro cubierto por un antifaz de cuero que fabricó para mí un vecino zapatero (nada que ver con el de la Moncloa, que es con mayúscula) y un palo cualquiera en la mano. Por eso no puedo contemplar ahora los dibujos de Manuel Gago con imparcialidad, yo que fui durante un tiempo el propio Guerrero del Antifaz, estuve enamorado de Zoraida, una musulmana de armas tomar, y desprecié por cursi a la bella Ana María, poseedora de cierto marquesado de cuyo nombre no quiero acordarme. Yo que me sentí fraternal amigo del valiente Conde de los Picos, y odié con toda mi alma al malvado Ali Kan, que Alá confunda para siempre. Yo, después de esta confesión, no puedo decir que los guiones de la casi eterna serie eran repetitivos y de una sencillez enojosa. No puedo argumentar que los dibujos eran simplones y realizados a destajo, siendo más importante siempre la cantidad que la calidad. ¿Qué como se explica el éxito de la saga del famoso defensor de la cristiandad? Pues muy sencillo, eran los tiempos de la posguerra, y en aquella España de Franco llegaban muy pocas cosas de más allá de nuestras fronteras, y los cómics americanos, que antes del 36 aparecían puntualmente, fueron durante un largo periodo inexistentes. El Guerrero del Antifaz y Roberto Alcázar y Pedrín, los dos grandes clásicos de los tebeos españoles, debieron su éxito a la falta de una competencia seria, ellos fueron los tuertos en un país de ciegos, o que caminaba con los ojos vendados. Aventuras en el papel Comparar estos tebeos con cualquiera de las grandes series que parecían al mismo tiempo en América hace que casi nos avergoncemos. Los nuestros más que ritmo narrativo tenían barullo. Más que escenarios en los que contar la historia, solamente unos trazos deslavazados. Más que guiones una sucesión de desaforados combates. Y eso sí, una continua y aburrida repetición de temas y personajes. Todo esto lo podemos apreciar en la estupenda exposición, Manuel Gago, aventuras en el papel, que como homenaje al desaparecido Manuel Gago, se presenta estos días en la Obra Cultural de Caja España. En ella podemos contemplar la mayoría de las creaciones de este dibujante vallisoletano que vivió prácticamente toda su vida en tierras de Valencia. De padre republicano pasó tiempos de penuria en la década de los cuarenta del pasado siglo, sufriendo una grave tuberculosis que le tuvo mucho tiempo postrado en la cama. Desde el lecho y ayudándose de una tablilla para apoyarse, creo sus primeras historietas, que muy pronto consiguió publicar. Entre las decenas de personajes que creó, además del Guerrero del Antifaz, destacan, El pequeño Luchador y Purk, el Hombre de Piedra. Fue Manuel Gago un creador infatigable al que quizá le sobraron necesidades para poder trabajar más despacio, para dedicar más tiempo a los guiones y dibujos de sus historietas que, a pesar de todo, fueron la ilusión de los niños de los años cuarenta y cincuenta¿ hasta que apreció el Capitán Trueno con buenos guiones y estupendos dibujos y la estrella del de el antifaz comenzó a declinar inexorablemente. Lugar: Centro Cultural de Caja España. Santa Nonia, 4. Horario: laborables, de 18.00 a 21.00; festivos, de 12.00 a 14.00
El presente artículo ha sido extraído del Diaro de León.
http://www.diariodeleon.es/se_cultura/noticia.jsp?CAT=114&TEXTO=7203162
Este escrito lo he colocado aquí tal y como fue redactado, pero ni que decir tiene que no estoy de acuerdo con casi nada de lo que el mismo presenta. Decir que más que ritmo narrativo tenían barullo me parece una osadía para quien dice confesar haber leído las aventuras, cuando precisamente era esto, el ritmo, el fuerte de Manuel Gago.¿Los guiones de una sencillez enojosa? Una de las características principales en la primera época de la coleción era la de desarrollar tramas y subtramas parlelas entrelazadas de manera que cuando se exponía el desenlace de la primera, al mismo tiempo otra subtrama llegaba al cartelito de continuará precisamente cuando ésta se encontraba en su punto más álgido y otra tercera se exponía con otros personajes de la serie, todos guiados hacia el mismo fin.
¿Hasta que apareció el Capitán Trueno con buenos guiones y estupendos dibujos?
Bueno, no quiero encender una polémica con los amigos fans del Capitán Trueno, pero... ¿buenos dibujos desde que se va Ambrós, cuando los que llegan tienen que pegar encima de sus dibujos recortes de cabezas hechas por el mismo Ambrós? ¿Buenos guiones? Sólo al principio porque la serie cayó en el infantilismo más atroz...

sábado, 4 de octubre de 2008

Calle Dibujante Manuel Gago

En 1981, en la revista Cimoc nº3, nos enteramos que el Ayuntamiento de Valencia había decidido dedicar el nombre de una calle al dibujante que había sido emblema de la llamada Escuela Valenciana la cual fue responsable de los sueños y fantasías en una España gris de niños y no tan niños durante décadas, marcando una época.


Revista Cimoc nº3

Gracias nuevamente a la amabilidad de Teresa Gago, os ofrecemos aquí, en Voto a bríos, una fotografía de la placa que nos recuerda al gran Manuel Gago.


Placa de homenaje

Si algún valenciano o valenciana pudiera leernos el cartelito blanco que aparece a la derecha con el dibujo del Guerrero del Antifaz, le estaríamos muy agradecidos de colaborar con nuestro blog.

viernes, 3 de octubre de 2008

Tapas y guardas







Tapas y guardas para encuadernar los tebeos de la reedición a color de 1972. El diseñador hizo un trabajo muy bonito y digno para tal fin.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Teresa Gago, hija de Manuel Gago


Escultura de Teresa Gago

He conocido casualmente a Teresa Gago en ebay, donde vende algunas planchas originales de su padre, Manuel Gago, de quien ha heredado la sensibilidad artística que su apellido emana.

http://search.ebay.es/_W0QQsassZteregago

Ella me cuenta que está un poco “quemada” por culpa de las tonterías que se han dicho sobre su padre y su personaje emblema, El Guerrero del Antifaz, a quien el autor estaba muy lejos de atribuir ninguna connotación política ni nada por el estilo. Siempre lo definía como una serie aventurera, sin mayores pretensiones.

Manuel con Marisa y Tere en 1977

También me señala que durante su adolescencia, debido a que en esa época había dejado por unos años de dibujar tebeos, unido a las fuertes críticas negativas que escuchaba hacia la obra de su padre y a que éste no veía con buenos ojos que sus hijos se dedicasen al ámbito artístico, unido al hecho de que le decía a su hija que él no sabía dibujar manos (que sí que sabía como pronto demostraremos), además de lo tímido que se mostraba con respecto a su obra, le hicieron pensar durante una época en su padre como un dibujante “malillo”,circunstancia de la que actualmente está ya más que convencida de lo contrario ya que con el tiempo ha ido "redescubriendo" la grandeza de su padre y lo que significó su figura en la historia del tebeo español de la posguerra.
¿Un dibujante malillo? Me hiere tal calificativo. Manuel Gago creó escuela con su estilo. Era el dibujante popularmente más querido y todos le imitaban, si bien es cierto que debido a sus circunstancias personales tuvo que abarcar demasiada producción y la calidad de su obra terminó resintiéndose. Sin embargo, incluso en sus peores momentos, todavía era capaz de transmitir esa chispa, esa manera de narrar la acción junto al dominio de la anatomía y la dinámica que imprimía a sus creaciones que eran su faceta más destacada.

“...estudié Bellas Artes y me he pasado media vida en el paro, la otra media trabajando sin contrato en las fallas, pintando y modelando,...”

1 de Enero de 1980

Te deseamos que tengas suerte en tu faceta profesional y personal y te agradecemos sinceramente ese detalle que has tenido con el blog “Voto a bríos” de atendernos y de enviarnos la foto de tu escultura, que por cierto, me dices que está sin terminar por lo que te rogamos que cuando le des el impulso definitivo nos vuelvas a visitar por aquí.

Gracias por todo.

lunes, 29 de septiembre de 2008

El Guerrero del Antifaz por Miguel Quesada




Siempre he pensado que uno de los dibujantes mejor indicados para una hipotética continuación de las aventuras del Guerrero del Antifaz, hubiera sido Miguel Quesada, cuñado de Manuel Gago. Miguel se puede decir que aprendió el oficio de la mano de Manuel Gago, calcando prácticamente en los primeros tiempos su forma de dibujar. Con ¡trece años! se hizo cargo de la colección La Pandilla de los Siete ayudado por su cuñado, el propio Manuel, aunque su estilo fue evolucionando constantemente con el paso de los años hasta llegar a conseguir una personalidad propia con un depurado y exquisito estilo, siempre dentro de los cánones del tebeo clásico español.

En 1999 le fue otorgado el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona, compartido, a título póstumo, con su hermano Pedro, fallecido en 1988. En 2000 recibió la medalla de oro al Mérito de las Bellas Artes, convirtiéndose en el primer historietista en obtener este galardón.

Haciendo clic en el link podemos leer su biografía escrita por José Gregorio Jiménez.


Aquí, en el blog Voto a Bríos, exponemos dos dibujos que hizo para homenajear a Manuel Gago y un anuncio para la Librería Merlín, aparecido en la revista Cimoc.